Albarán y proforma son documentos intermedios entre el presupuesto/orden de trabajo y la factura final. Ninguno de los dos tiene valor fiscal por sí mismo: sirven para documentar lo entregado o ejecutado (albarán) o para mostrarle al cliente un adelanto de lo que se le va a facturar (proforma), antes de emitir la factura definitiva.
Usamos un ALBARÁN para dejar constancia de que hemos entregado material o completado un trabajo, sin que eso implique todavía la emisión de la factura.
Usamos una PROFORMA cuando queremos mostrarle al cliente, de forma provisional, el importe que se le va a facturar — por ejemplo, para que la revise o la use como justificante antes de recibir la factura real.
Ambos se pueden crear tantas veces como necesitemos, para después incorporarlos a la factura final o a otros albaranes/proformas.
Los creamos con la misma dinámica que cualquier documento de venta: desde el botón + de Ventas, eligiendo la embarcación (o solo el cliente, en una venta directa), el cliente, las etiquetas, la serie y la plantilla — ver Presupuestos para el detalle de este formulario, que es común a todos los tipos de documento.

Albaranes y proformas comparten prácticamente las mismas opciones internas que el resto de documentos de venta:
A la izquierda, la información del documento (embarcación, cliente, serie, etc.).
Selección de serie.
Imputación de materiales.
Imágenes en cada capítulo.
Mover líneas y capítulos.
Agregar (convertir o vincular) otros documentos.
Para el detalle completo de estas acciones comunes (capítulos, líneas, suplidos, copiar, traducir, etc.), consulta Trabajar con documentos de venta.
Sí. A diferencia de la factura, los albaranes y proformas siguen siendo completamente editables después de emitidos — no están sujetos al bloqueo que sí aplica a las facturas.
El aviso de arriba solo aparece en facturas: es el único tipo de documento de venta que, una vez emitido, no se puede editar ni eliminar. Ver el detalle completo en Facturas.
Podemos marcar un albarán como NO FACTURABLE cuando sabemos que no se va a facturar — por ejemplo, un trabajo de garantía o una entrega que no le vamos a cobrar al cliente. Un albarán marcado así queda excluido de la facturación posterior.
Usamos el botón CONVERTIR, igual que en el resto de conversiones del flujo de ventas. Ver el detalle completo del mecanismo en Convertir documentos y el paso final en Facturas.
Albarán y proforma no tienen valor fiscal por sí mismos; solo la factura final lo tiene.
Se pueden seguir editando después de emitidos; la factura, no.
Un albarán puede marcarse como NO FACTURABLE si no se va a facturar.
Para ver este paso dentro del flujo completo de ventas, consulta Flujo de ventas.